sábado, marzo 22, 2008

Rasgados de Guitarra, Vinos de la Luna y una Embajada

Gobernador de la Provincia de Bs. As., Daniel Scioli, Presidenta de la Nación,
Cristina Kirchner y Gustavo Santaolalla durante el Festival de Cine
de Mar del Plata, versión 2007.

Gustavo Santaolalla, poseedor de un genio musical que se caracteriza por composiciones simples y efectivas, argentino, ganador de dos premios Oscar consecutivos, (por componer la música de las películas "Secreto en la Montaña" y la aclamada y ya clásica "Babel"), es desde el pasado 21 de Febrero, el Primer Embajador del Vino Argentino coronado por Wines of Argentina.

“Elegimos a Santaolalla porque es un ícono de la cultura, porque no sólo es un maestro del tango (es líder del grupo de tango fusión Bajo Fondo Tango Club) sino que además hace su vino, y es un hombre muy admirado en todo el mundo”, señaló Mario Giordano, de Wines of Argentina. Según Giordano, a Santaolalla la idea de representar el vino argentino en todo el Globo le ha parecido una propuesta muy buena en lo formal. “Sobre todo porque él ama este país, si bien hace más de treinta años que vive en Estados Unidos. Además es un gran amante del tango y esto está estrechamente ligado con el trabajo que estamos haciendo a nivel de la marca país, de relacionar nuestros vinos argentinos con la cultura”.

De esta manera Santaolalla comienza a comprometer su imagen con la marca país. Para más adelante están pensando en realizar toda una campaña de medios con la imagen de este afamado compositor, aunque todavía nada está firmado.

Un dato es que Gustavo Santaolalla ha dicho que hará este trabajo ad honorem. “En cada evento él pondrá su toque particular, recomendará los grupos de tango que valgan la pena y abrirá para nosotros la puerta de Hollywood, algo muy importante para el ingreso del vino argentino en el Oeste de Estados Unidos”, dijo Giordano.

Dos años atrás Gustavo Santaolalla desembarcó en Mendoza. Compró “Finca la Luna”, una propiedad de más de 15 hectáreas cultivadas con Malbec que cuenta además con un caserón con más de cien años, en Lunlunta. Allí se decidió a hacer realidad su sueño de tener un buen vino argentino. De esa idea nació Don Juan Nahuel, el vino que bautizó en honor a su hijo.

Sin dudas, Santaolalla es un luchador que a sus cincuenta años disfruta de reconocimiento internacional, nacional y planetario. Se lo merece. Es sin dudas un ejemplo a seguir no sólo por los fans del vino y de la música, sino por todos los argentinos.

Fuente: mendoza.travel

No hay comentarios: