lunes, abril 28, 2008

370 Euros, ¿Ud. pagaría por una copa negra?

La copa negra que elimina el placer de ver el color del vino



Para los que no son entendidos en el mundo del vino, la firma austríaca Riedel Chrystal, fabrica las mejores copas de degustación del mundo, es casi un monopolio y llevan once generaciones inventando copas para cada cepa. Existe la del Syrah, la del Malbec, la del Chardonnay y así sucesivamente como la especial para un borgoña, un armagnac, un grand cru francés, en fin, infinitas copas imposible siquiera de coleccionar por los valores de las mismas. Las formas de las copas son estudiadas por ellos, quienes se rodean de entendidos y así han hecho un negocio internacional muy fino y fenomenal sobre el estudio de cada copa para cada cepa y para cada vino o cognac.



Apenas entras a su pagina, (http://www.riedel.com/) aparece un comentario de Robert Parker el pope mundial de la crítica periodística de vinos diciendo " Las copas más finas con propósitos tanto técnicos como estetas son las hechas por Riedel. El efecto de estas copas en el vino fino es profundo. No puedo enfatizar lo suficiente cuánta diferencia hay entre esas copas y otras ".



Ok, estamos de acuerdo. La familia Riedel tuvo visión, hizo la mejor copa de degustación jamás superada, (boca chica, cuerpo ancho, tallo largo) que sin dudas, mejora la percepción de los aromas Y DEL COLOR. Y la fue replicando y superando para cada cepa y vino especial.


Ahora viene la noticia. Acaba de lanzar al mercado la copa "Riedel Sommelier Blind Tasting Glass" se trata de una copa negra que elimina una fase o etapa de la cata tradicional: la visual. El fin es que el catador detecte el tipo de vino que toma. Existían antes dos tipos de cata a ciegas: La que se tapaba la botella y se servía la copa de degustación transparente, ocultando así la bodega y etiqueta del vino y la doble cata a ciegas que es aquella de la que no se sabe nada del vino excepto su color, ahora con esta copa pretenden hacer una triple cata a ciegas. Ninguna información de color, por lo tanto de tipo de vino a catar, quedando así sólo los aromas y el sabor para catar.

Estoy de acuerdo en la cata a ciegas de los vinos de una bodega, o del mismo tipo de vino de distintos lugares del mundo sin saber origen, bodega, etiqueta. Pero bajo ningún punto de vista le propondría a los catadores profesionales no ver el color.

Como Sommelier opino que no se debe eliminar ninguna fase de la cata, porque el color es fundamental para saber la salud del vino, la cantidad de alcohol, si es tinto o blanco, los reflejos, la voluminosidad, y mucho más. Un catador experto mirando el vino hasta puede decir si pasó por madera o no, y su antiguedad.

Cabe aclarar que una consultora argentina tiene un grupo de catadores ciegos para testear aromas y sabor, y éso es totalmente válido, sobre todo para aquellas bodegas que exportan y están obligadas a vender el mismo tipo de vino año a año sin variantes.

A veces con el afán de ser originales y snobs, se va perdiendo lo fundamental. Es como esa película que ganó el Oscar este año "No Country for old Men" llena de escenas inolvidables y un final vacío. En este caso al guionista le faltó una fase final, Riedel elimina con esta copa la fase primigenia.

Una idea sin final feliz!

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