miércoles, febrero 11, 2009

Té verde y la promesa de sanación y juventud....

Hojas de té verde

El té verde está de moda: dicen que combate el cáncer, es antioxidante y previene distintas enfermedades. ¿Pero qué diferencia hay entre el té verde y el té negro?.
El té pertenece a la familia teácea "Camellia Sinensis". Es un pequeño árbol perenne que puede llegar a medir entre 5 y 10 metros de alto en estado salvaje, aunque cuando se cultiva no suele sobrepasar los 2 m.

- Las flores del árbol son de color blanquecino o rosáceo, de un agradable aroma. Son pequeñas, y se disponen en grupos de dos o tres. Su fruto es una pequeña cápsula redondeada, en cuyo interior se encuentran las semillas.

- La parte de la planta que se utiliza con fines terapéuticos son las hojas. Para que crezca en buenas condiciones, se necesitan suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y con pH ligeramente ácido. También mucha agua y sol.

- La recolección se produce cuando la planta alcanza una edad de 3 años, y suele repetirse tres veces al año. Se escogen los brotes más jóvenes.

- La hojas del té verde contienen un 5 o 6 % de agua y entre un 4 y 7 por ciento de sales minerales, como potasio y manganeso. También posee ácidos orgánicos, compuestos glucídicos y lípidos. El té verde es poco aromático y de sabor amargo.
- Para evitar el cáncer, el té blanco es tres veces más potente que el té verde, eso sí, también es tres veces más caro... En una próxima nota, ampliaré sobre este té, el más exquisito del mundo.


La diferencia entre el té negro y el verde es que el verde ha tenido mínima oxidación durante el procesado. Para obtener té negro, las hojas se fermentan, en cambio para obtener té verde el proceso es el siguiente:
1- Se cosechan las hojas frescas, (ver foto).
2- Se someten a la torrefacción.
3- Se prensan.
4- Se enrollan.
5- Se trituran.
6- Se secan.
Se toma en China, Japón y Vietnam desde hace siglos. Está de moda en Occidente desde hace 15 años.
El té nace en China, la más remota referencia como ayuda medicinal se encontró en ese país y data del 2737 a.C. Era una costosa bebida y una reliquia exclusiva para la realeza y la aristocracia. Solamente en la dinastía Ming después de la caída del imperio mongol, la toma de té se extendió a la plebe. Cuando China fue la potencia naval del mundo (1405-1433), el té estuvo entre las provisiones indispensables de los marineros. La cantidad de vitamina C en la bebida de té consumida por los navegantes en ese tiempo era suficiente para prevenir el escorbuto, el cual mataría a muchos marinos europeos más de 100 años después.
Si, es cierto. Se ha comprobado científicamente que el té verde es el más antioxidante, (evita la vejez de las células). Eso sí, para lograr tal efecto se necesita realizar dos pasos que nadie dice y yo te lo cuento:
1- Para aprovechar al máximo las propiedades del té verde, lo mejor es hacer una infusión larga, de cinco o diez minutos. Con esto se consigue un té menos aromático y más áspero, justo todo lo contrario que desea el que degusta y saborea el té. Sin embargo, en este caso gastronomía y salud no van de la mano.

Y el agua indicada para prepararlo es el agua mineral, ya que con agua algo clorada no resulta un buen té, y si es así, hay que hervirla 2 o 3 minutos para eleminar el cloro. La idea es no prepararlo con agua hirviendo, ya que así sabe demasiado amargo. Hay que verterlo en la tetera con las hojas justo antes de empezar a hervir, y si ha llegado al punto de ebullición, se debe dejar enfriar un instante antes de verterla.
2- Tomar mínimo un litro por día. El acumulado al cabo de 3 meses es el que empieza a dar resultado.
Tuve el placer de viajar a Japón y luego a China y participar en varias ceremonias de té, en casas particulares, no en eventos, lo que tiene aún mucho más significado.
Nunca olvidaré la primera vez que en Tokyo me convidaron con el té verde Gyokuro o rocío de rubí. El sabor es tan áspero al primer contacto que jamás lo olvidaré. Quedé tan fascinada que lo único que compré en ese viaje, fueron la tetera y las tazas para servirlo.
En China, la experiencia de volver a tomar té verde no fue tan impresionante como la primera vez. Mi paladar había tenido memoria y ya no lo registraba tan amargo e impactante. Justamente, pensando en que a muchas personas no le agradan las infusiones, algunos laboratorios farmacéuticos fabrican cápsulas con extractos de té verde.
El año pasado en la FIT tuve el placer de conocer a Chei Mei Shing, Maestra de Ceremonia de Té, quien me dio a probar el famoso té Oolong de Formosa, Taiwan, el té que me faltaba probar. Suave, sedoso y para nada astringente dejó un bello recuerdo en mi paladar. Chei Mei también me convidó con el maridaje perfecto para este té exquisito, bocaditos de miel. Quedamos en hacer un evento en el invierno del 2009, al cual los invitaré.
Para finalizar, les ruego que recuerden que si uno abusa del té puede llegar a tener estreñimiento, aumento en la orina, indigestión, nerviosismo, palpitaciones y problemas para dormir. Estos síntomas son debido a que contiene cafeína, aunque en un nivel más inferior al té negro o al café. Pero NUNCA hay que abusar.

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