martes, marzo 10, 2009

Fin de fiesta, arduo trabajo en la molienda y precio en picada

Finalizó la Fiesta de la Vendimia y las bodegas comienzan su trabajo en las Bodegas
Desde el Vice Presidente mendocino Julio Cleto Cobos hasta Mirtha Legrand asistieron a la Fiesta de la Vendimia el pasado fin de semana. La cosecha se adelantó, hay menos uva, hubo muchas lluvias, el precio sigue en picada y se esperan aumentos en los vinos de entre un 7 y un 10% para el 20 de Marzo.

A pesar de las lluvias, del verano tórrido, de la merma en la producción de entre un 15% y un 20%, y del runrún de que el Gobierno tenga que salir a comprar uva, asombra el alto nivel de calidad de las uvas que han dado nuestras viñas en Mendoza.
Sin embargo, los productores del Valle Central y también de Luján y Valle de Uco hablan de importantes mermas en las cepas: "Estamos tirando a 18 días de adelanto. De estar en una temporada atrasada, el año pasado, pasamos a una muy adelantada, por las altas temperaturas", señala el ingeniero agrónomo de Agrícola Masi, Diego Ortiz. El viñedo ubicado en Tupungato, sufrió temperaturas más altas que las promedio y fue completamente seco.

"Se está viendo que los viñedos más equilibrados están logrando una madurez que, si bien es rápida, es pareja. Aquellos que tienen una madurez despareja, tendrán más azúcar, y una acidez algo menor", dice Ortiz.

La madurez acelerada puede, también, dar una diferencia entre el tenor de azúcar y la madurez fenólica (taninos). Este desequilibrio en el vino se nota en la dureza en boca, pero se puede mejorar con barrica o fermentación maloláctica.

En Tupungato la temporada fue muy buena para la Bonarda y un excelente año para el Cabernet Sauvignon, uvas a las que les cuesta llegar a grado.

En la finca de Masi la merma es del 10%. Ortiz señala que "es algo cíclico, acompañado por las características meteorológicas del año, el viento zonda, la sequía, los calores fuertes, hacen que durante la floración pasen cosas, que los racimos no estén tan completos de bayas como un año húmedo".

El ingeniero agrónomo Marcelo Casazza -asesor de viñedos en distintas zonas - estima que el adelanto es de 7 a 10 días. "Este año hay buena acidez, falta un poco de madurez en semilla, pero viene bien encaminado. Podríamos comparar esta cosecha con la de 2006. Esto también me ha pasado en Cafayate, en San Juan está pasando mucho, en el Valle del Zonda estábamos cosechando Malbec a fines de enero, y también pasó en Neuquén. Todos los valles cordilleranos tuvieron días secos y calientes".

"Con respecto a los kilos venimos en merma, no por el granizo, no ha habido muchas yemas fértiles, son menos granitos por racimo" dijo el ingeniero y pronosticó que será un muy buen año para todas las tintas y también para el Torrontés. "Las blancas si se cosecharon temprano, van a andar bien".

A su vez, en Luján de Cuyo la cosecha se anticipó pero sólo cuatro días "porque los últimos días de febrero fueron bastante frescos", señaló el winemaker Mauricio Lorca que maneja una finca en Las Compuertas. Dijo que la calidad es muy buena. "Tenemos una excelente semilla comparado con otros años a esta altura, hay mucha acumulación de color, vamos a tener muy buena concentración, creo que vamos a llegar a los 14 grados que tenemos siempre. Hemos ido manejando la maduración con el agua, regando un poco más, pero viene muy bien. Si el clima se mantiene así, va a ser una cosecha memorable".

Para Lorca, la merma en uvas finas es del 15% de las previsiones que tenía cada productor. "A la uva Chardonnay le faltó un poco de falta de jugo, hay mayor concentración, los racimos pesan un poco menos. El que no manejó muy bien el agua va a notar una merma por ese lado. Nosotros raleamos mucho y contamos los racimos, los pesamos y dejamos exactamente la cantidad para cada línea".

La uva sigue depreciada
En el Este, -actual nombre "Valle Central" donde el 75% de las bodegas tienen sus plantaciones- la merma ha sido mayor que en otras regiones, según indican los productores. Un importante productor de uva de Junín afirmó que la cosecha viene con una merma que ronda el 20% en uvas mezcla. "Nadie sabe a qué se debe. La verdad es que los racimos venían con poco grano en el momento del cuaje".

Aunque haya menos uva, las compran siguen frenadas. El productor dice que hasta la semana pasada "nadie compraba uva, pero ahora empiezan a llamar. Creo que van a empezar a comprar porque se dan cuenta de la merma", evaluó.

Por sus uvas tintas (Syrah) le ofrecen entre 85 y 90 centavos el kilo y 45 centavos por las uvas mezcla de contado. "Si es a 6 meses, te dan 55 centavos", dice el productor.

En su predio de 25 hectáreas de Alto Verde (San Martín) Javier Garavaglia también ha visto caer la producción. "Tenemos cepas sin un solo racimo, ese problema se repite en varias fincas. Algunos dicen que esto fue por la helada temprana de abril. Gente que levantó su Merlot dice que el año pasado sacó 15 viajes de uva, este año sacó 6 viajes. Algunos han tenido mermas del 20%, otros del 30%".

El productor asegura que hasta que "el Gobierno sale con un operativo de compra de uva no nos conviene vender. Nosotros pedimos 70 centavos por kilo, pero las mosteras pagan 45 pesos por quintal pero en 4 meses y exigen más grado de azúcar".

El tacho ahora se paga algo más. "El sindicato pide $1,50 por tacho más los 27 centavos de aporte para ART y jubilación. Con el precio de la uva no nos alcanza", asegura el productor y reclama que sin ayuda del Gobierno "estamos acorralados porque las bodegas no quieren sacar préstamo para comprar uvas. Al bodeguero le conviene comprar vino, porque lo paga dentro de seis meses".

Todas las fichas puestas en el Gobierno
De acuerdo a lo que señaló Pedro Ten, productor de El Ramblón (San Martín), el precio de la uva está entre 46 y 47 centavos para las blancas, con una merma estimada entre 23 y 25%.
"Este año hay gran incertidumbre porque este año el gobierno no está comprando, la gente no se quiere meter en créditos. Hoy los cosechadores están cobrando entre 1 peso y 1,20 o 1,30 el tacho. Pero el problema es que al haber incertidumbre por el precio de la uva, a veces no se le puede decir al cosechador cuánto se le puede pagar".
Ten subrayó que "la confianza de la mayoría de la gente está puesta en que el Gobierno salga a comprar uva". Preocupados por su situación dos días antes de la Fiesta de la Cosecha los productores y contratistas del Este se reunieron en Barriales para decidir qué acciones llevar adelante, si no logran un apoyo para tonificar el precio de la uva.Mientras esto sucede el mandatario de Mendoza Celso Jaque, y el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, dejaron trascender que estudian en forma conjunta y por separado medidas alternativas "contra la especulación", entre ellas una posible demora en la liberación de vinos más allá del uno de junio y hasta el regreso a posibles bloqueos (establecimiento de cupos de vinos que transitoriamente no pueden salir a la venta) o prorrateos (distribución de la salida de los vinos). "Ambas decisiones ya fueron aplicadas en la vitivinicultura argentina en épocas de fuertes excedentes vínicos de caldos comunes con la finalidad de evitar el desplome de los precios", recordó Marcelo Sivera en su noticia publicada en Los Andes.

Para ver más sobre la conflictiva idea de reinstalar bloqueos y prorrateos haga click aquí.
Esperemos que dentro de las regulaciones revean el precio de venta al público del vino, ya que las góndolas se ven atiborradas y las personas volvieron a comprar el vino de mesa de $ 6.-
Información tomada de Gabriela Malizia de Área de Vino.

No hay comentarios: