lunes, noviembre 30, 2009

Curiosidades sobre el cognac más famoso del mundo

Un "Cognac Rémy Martin" y su más valioso producto: la denominada botella Louis XIII con 230 años de historia en el mercado mundial
puede costar hasta tres millones de pesos.
Aquí un poco de historia de sus maestros bodegueros.

Luis Miguel, la familia real británica y los jeques árabes son sus admiradores y más fervientes consumidores. Este cognac conoció la fama en la película "Cocktail" con Tom Cruise.

El cognac es una bebida para paladares exigentes, que buscan un licor fuerte, con carácter y aroma a maderas, frutas y flores combinadas. En una copa llena de este valioso líquido se puede llegar a tomar más de un siglo de tradición y es llamado el 'licor de los reyes': "Tome una tierra entre el cielo y el mar, escoja plantas sublimes, agregue un poco del azul que se refleja en las nubes y en el agua. Siembre, escarbe, siembre, espere. Tome la uva, haga el vino, luego un tonel, vierta el contenido y espere. Antes de 10, 20, 30, 50, 100 años estará listo".

Dichas características las reúnen los viñedos de la región de Cognac, pueblo al sur oeste de Francia, donde nació la marca Rémy Martin. El suelo es calcáreo, pedregoso, el cual se calienta rápidamente, asegurando la madurez correcta de las uvas, que les proporciona finura y distinción. El clima es templado y húmedo y la luminosidad del cielo es excepcional, aspectos esenciales para el desarrollo de los perfumes de la uva.

La denominada botella Louis XIII, con 230 años de historia en el mercado mundial, es el resultado de un cuidado meticuloso desde su destilación hasta su envejecimiento de 50 a 100 años, en barriles hechos a mano con el más fino roble francés. El frasco es elaborado en cristal de Baccarat con un tapón en forma de Flor de Lis, emblema de la corona francesa, que simboliza el estilo y la excelencia. Al destaparla, se expande un exquisito aroma a nuez, rosa, violeta y madera de sándalo y se adivinan 100 años de historia.

Ritual de los maestros bodegueros

La botella tiene unos picos, cada uno de los cuales simboliza a un maestro bodeguero que ha dado su vida haciendo cognac. Cuando llega el momento de su muerte, se hace una misa, en la cual participan los trabajadores de Rémy Martin.

En la ceremonia, a manera de oración, se narra la historia de su padre, de su abuelo, de su tatarabuelo, de él y del hijo que deja a cargo.

Se le coloca una botella Louis XIII en el pecho, encerrada en un ataúd. Sus compañeros cargan el cuerpo del maestro bodeguero, en una procesión que va desde la Casa de Rémy Martin a la primera región de cognac, donde él escogió en vida ser enterrado.

Su cuerpo alimentará la tierra de la vid, la cual siempre le pidió a él tanto tiempo prestado.

La primera región de Rémy Martin que se llama Gran Champagne es un panteón de 21 maestros bodegueros muertos.

Cuando fallezca el número 22 esa botella sumará un nuevo pico y cambiará su apariencia, por eso vale lo que pesa, porque en ella no va sólo un líquido sino la historia de muchas familias que han entregado años de trabajo para que el cognac llegue a finos paladares.

La historia de este trago en general data de varios años atrás y nace de la necesidad de tener un vino que durara más. En la antigüedad no existían los métodos, ni las enzimas que hoy en día se utilizan para hacer que esta bebida se conserve durante años.

En 1680 empiezan los experimentos de la destilación del cognac. En 1700 se fundan las primeras compañías de esta bebida que antes se denominó aguardiente. La palabra cognac se oficializó en 1939 y hace referencia a los nutrientes de la tierra.

Añejamiento.

El aguardiente de cognac envejece en barricas de roble de al menos 80 años, de los bosques de Lemosín, en el centro de Francia.

Durante el proceso, el aguardiente sufre una evaporación del 3% anual; esta pérdida se denomina 'La parte de los ángeles', un homenaje al cognac, que se compara con 'el licor de los Dioses'. La evaporación elimina las sustancias volátiles y agresivas. El cognac baja cada año un grado alcohólico y sale a la venta al mercado mundial con 40 grados.

Antes, se realiza la mezcla, en la cual interviene un 'degustateur' (degustador o catador), quien decide las mezclas que intervienen para lograr un producto con el 'bouquet' que caractericen a la marca.

Después de esta operación se devuelve a los toneles donde permanecerá por lo menos un año para darle tiempo a que se homogenice la mezcla. Y el cognac mientras más viejo esté, mejor.

Louis XIII ´El Justo´, Rey de Francia y de Navarra,

hijo de María de Medicis.


Entre 4 mil y 5 mil euros cuesta una botella de Louis XIII, el más caro de los cognacs, debido a sus 100 años de antiguedad.

Los consumidores.

Lo único que se necesita para probarla es la cultura para empezar por cada categoría e ir incrementando su gusto por el cognac. Experimente con diferentes temperaturas, frutas y postres. Se puede empezar por un coctel, de los cuales existen muchos hoy en día, rompiendo el mito de que este licor se toma solo o con gaseosa.

Pero antes de llevarse una copa de cognac a los labios, lea la etiqueta, así se cerciora de qué familia lo avala, qué categoría es con base en sus años de añejamiento, de qué región es originario, con qué tipo de uva está hecho y con qué lo puede combinar.

Pruebe a sorbos

Categorías. Cada compañía puede hacer categorías con base en premios y fechas históricas.

Algunas son:

Very Special, de 2 a 10 años.

Very Superior.

Old Pale: de 4 a 16 años.

Y de allí ocho categorías más, como Napoleón. Royal. 1738.

Silver, (mitad vodka, mitad cognac).

Red (mitad frutas rojas, mitad cognac).

Crus: categoría de concurso entre los 15 y los 20 años.

X.O: De 20 a 35 años.

Extra Perfection: 35 a 50 años.

Prémium: 50 a 80 años.

Louis XIII: 50 a 100 años.

Salud.

Como es un destilado de uva, la dosis exacta hace que no produzca problemas de colesterol, ni de presión. Lo recomendable para personas de 70 a 80 kilos son dos copas, máximo o tres; de 50 a 70 kilos, una copa y media; de 80 kilos en adelante, la botella. Pero su exceso puede ser perjudicial para cardíacos.

Sabores.

Las primeras categorías tienen manzana, pera y vainilla. Su alcohol se siente más fuerte porque el licor no lleva tanto tiempo guardado.

Un VSOP empieza a tomar un aroma a fruta seca. Un XO cambia su color y huele a canela, a miel, a nueces. Mientras que en cognacs de más edad se perciben lilas, higo, hoja de tabaco, zándalo o azafrán.

Los aromas de una botella como Louis XIII, frutas de la pasión, iris, resinas, caja de puros, jengibre, cuero, son fuertes, pero naturales, porque no se les agrega nada, los va dando sólo el aguardiente.

Países.

El líder del consumo de cognac es el mercado asiático, especialmente Japón, China, Hong Kong y Singapur.

Rémy Martin.

Marca líder de cognacs en el mundo. Este proceso de cognacs lleva 279 años. El secreto es la dosis exacta de paciencia.

Está presente en 168 países.

Louis XIII.

"En una copa de cognac se toma un siglo, cien años de historia, en los cuales han pasado una cantidad de familias y generaciones haciendo esta bebida".

Adjunto a la botella viene el libro The Seven Secrets (Los Siete Secretos), que habla de la historia de Louis XIII.

Apetecidos.

La región de Cognac, Francia, dividida en seis regiones o Crus, refleja las tierras y mictoclimas que determinan la calidad de los más apetecidos cognacs del mundo: Grande Champagne, Petite Champagne, Fine Champagne, Bordereis, Fin Bois, Bonne Bois y Bois Ordinaires.




Coctel.

En un shaker para hacer martinis coloque cubos de hielo, una onza de cognac, un poco de licor de manzanas verdes y Ginger Ale. En la orilla de una copa martinera frote la cáscara de un limón para generar aroma. Agregue dos gotas de Blue Curacao. Busque un pétalo de rosas blancas y déjelo flotar.

Fuentes: Elliot Díaz Yepis, Wikipedia, El País.

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