miércoles, mayo 22, 2013

Vinos de Venezuela: Un sueño hecho realidad

Venezuela

Descubramos juntos cómo un país tropical pudo cultivar vitis vinífera y hacer vinos que han ganado medallas de oro. Carora, Zulia y El Tocuyo, palabras que deberemos recordar luego de leída esta nota.

No importa dónde estemos, si queremos saber si el lugar es apto para cultivar uvas -que den buenos vinos- sólo necesitamos que reuna las siguientes condiciones:
1- Que el clima sea templado, con amplitud térmica, (diferencia térmica entre el día y la noche).
2- Que el suelo donde implantemos el viñedo tenga poca actividad biológica.
3- Que la altitud sea de los 200 a los 3100 metros sobre el nivel del mar. El clima es el que impone el límite de altura.
4- Que la latitud se de entre los 50 grados de latitud norte a los 40 grados de latitud sur, ya que estas zonas disfrutan de un régimen térmico más elevado, por lo que las plantas sufren menos con las heladas invernales y las escarchas de primavera se secan rápidamente, de manera que la vegetación es más breve y el grado de azúcar más elevado.
5. Pocas lluvias, buenos vientos, granizo cero en tiempo de vendimia, buena mano de obra que realice la poda y la cosecha manual, entre otros requisitos.

Las condiciones climáticas tropicales de Venezuela dificultan enormemente la producción vinícola. Adicionalmente, la influencia de la cultura norteamericana hace que la cerveza sea más popular que el vino.


La más importante iniciativa vitivinícola venezolana es muy reciente y nace de la mano de las Empresas Polar y la casa francesa Martell, que escogieron para su proyecto la zona de Altagracia, en el estado Lara, a unos 120 kilómetros de Barquisimeto. Para ello han desarrollado una alianza bajo el nombre comercial de Bodegas Pomar. Allí cultivan variedades de uva francesas, españolas e italianas.
Además de esta bodega, producen vino el Instituto de la Uva de la Universidad Lisandro Alvarado en El Tocuyo y el Centro de Desarrollo Vitícola Tropical y Vinícola del Zulia, en el estado Zulia.
Sólo tres emprendimientos producen vino y de 170 hectáreas destinadas al cultivo de uvas, 120 pertenecen a empresas Pomar, a quienes les dedicamos esta nota.
Bodegas PomarLas punzantes texturas de los cactus del Estado Lara cedieron su terreno para ver nacer el verde de la vid. Jugosos y abundantes racimos comenzaron a dominar el agreste y árido paisaje larense.
Bodegas Pomar se encuentra a sólo veintitrés kilómetros de Carora, en los viñedos Altagracia, a 10 grados de latitud norte y a 480 metros sobre el nivel del mar. Fue fundada en 1986, junto a Martel de Francia. Los viñedos Altagracia en las tierras del estado Lara, una zona cuyas características climáticas y de suelo permitieron la adaptación de los mejores cepajes del mundo, producen una amplia cartera de excelentes vinos venezolanos.
Gracias a las condiciones climáticas tropicales se pueden obtener dos cosechas anuales, en marzo y en septiembre, a diferencia de lo que acontece en países de clima templado donde sólo se realiza un ciclo productivo por año. La producción de vinos en zonas tropicales es un camino que Venezuela está abriendo en el mundo. La experimentación constante y la alta tecnología empleada por esta bodega, hacen que ésta sea una experiencia vanguardista en el trópico y modelo para muchos productos emergentes.
Los vinos y espumantes de este emprendimiento son bebidas frescas y ligeras para un paladar tropical. Las variedades de la cartera de vinos y champañas producida en suelo larense incluye: vino tinto y blanco “Viña Altagracia”; vinos Premium “Pomar Sauvignon”, “Pomar Syrah”, “Pomar Tempranillo”, “Pomar Petit Verdot”; vino blanco y tinto “Pomar Gran Reserva”; champañas “Pomar Brut”, “Pomar Demi Sec”, “Pomar Brut Rosé”, “Pomar Brut Nature”; así como el espumante “Frizzante” y la “Sangría Caroreña”.



El vino “Viña Altagracia” ganó la Medalla de Oro, en el VII Congreso Mundial del Vino de Bruselas.
La champaña se obtiene a través de dos procesos de fermentación. El primero para obtener los vinos de base blancos o rosados, y el segundo es una fermentación individual en cada botella, llamada Prise de Mousse. Este proceso es seguido por otro añejamiento que dura entre uno y dos años. Así se cumple estrictamente lo que se llama “Méthode Champenoise”, original de la región de Champagne, en Francia, por medio de la cual la champaña adquiere el bouquet y burbujas características.

La selección rigurosa de las uvas, un especial cuidado del ambiente biológico en el que se produce la fermentación, el manejo estricto de las temperaturas y el sabio y atento seguimiento gustativo, mediante catas continuas, constituyen el secreto de la elaboración de vinos de gran calidad.

Además de la atractiva oferta de toda la línea de vinos y espumantes, que abarca más de ciento cincuenta productos nacionales e internacionales, Bodegas Pomar ofrece enoturismo durante la vendimia en los viñedos Altagracia. Allí se puede compartir el pisado de las uvas, la visita a las bodegas llenas de barricas, degustación, paseos en carreta e incluso un paseo en globo: actividad única, que pretende promover en el consumidor cultura vitivinícola, (en Argentina esta actividad la ofrece sólo Bodega Familia Zuccardi, en Maipú, Mendoza).

Saber sobre los vinos de Venezuela es mandatory si quieres presentarte en alguna competencia internacional de Sommellerie.

Silvia Ramos de Barton, Sommelier.
Twitter: @SilBarton

1 comentario:

Anónimo dijo...

me parece muy bueno esta pagina.creo que todo lugar es apto para preparar vino.aunque no sea de uva presisamente ,podria ser de mitocondria