miércoles, agosto 14, 2013

Bonarda, la Princesa que está lista para ser Reina.

Conclusiones sobre el seminario sobre el varietal Bonarda organizado por Bodegas de Argentina
Con la presencia de más de 60 referentes en el campo de la comunicación vitivinícola, hace exactamente una semana  se realizó el seminario Bonarda: presente y futuro de un gran varietal, organizado por la Comisión Varietales de Bodegas de Argentina junto con el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este. El encuentro tuvo lugar en la Escuela Argentina de Sommeliers.


El seminario se convirtió en un ámbito para difundir los avances en el desarrollo tecnológico y comercial del Bonarda. Esta cepa se perfila como un varietal tinto emblemático que puede acompañar al Malbec para lograr que Argentina sea reconocida como país vitivinícola diversificado y líder en la elaboración de vinos de alta calidad.

En esa línea los objetivos del seminario fueron:

•  Valorar el potencial vitícola, enológico y comercial del Bonarda
• Compartir la experiencia de la industria vitivinícola en el desarrollo y posicionamiento del Bonarda argentina en mercado interno y externo
• Compartir experiencias y visiones en el marco de contribuir a la diversificación del portfolio del negocio vitivinícola argentino.

Durante el evento se realizaron tres paneles: el vitícola, cuyos disertantes fueron Tomás Hughes y Pedro Marchevsky; el enológico, en el que se escucharon las palabras de Jorge Riccitelli, Roberto González y Raul Onni, finalizando con un panel experiencias comerciales  a cargo de Ricardo Puebla, Hector Durigutti y Roberto Monsalvo. Todos los expositores son reconocidos profesionales de importantes bodegas del país y de amplia trayectoria nacional e internacional.

En los paneles vitícola y enológico se plantearon los lineamientos productivos y de elaboración para obtener el máximo potencial del varietal. Se focalizó sobre los aspectos a tener en cuenta para obtener Bonarda de alta gama, bajo el concepto de que la única manera de crear una marca (la marca Bonarda) es con vinos de excelencia, que son los que darán prestigio al varietal. Una vez logrado esto, se abre el camino para posicionar detrás, vinos en diferentes gamas, siempre que se procure mantener una buena relación precio-calidad. 


  Los principales comentarios extraídos de las charlas:
 ·         Para lograr Bonarda de alta gama, hay que trabajar mucho desde el viñedo. Hay que lograr viñedos equilibrados, con una buena relación hoja-fruto, homogéneos, con una distribución de racimos adecuada y excelente sanidad. Es necesario controlar el vigor, que es muy exuberante en Bonarda.
·         Se debe prestar especial atención también a la elaboración. Hay que elegir muy bien el momento de cosecha y realizar una maceración y una fermentación cuidadosas. El Bonarda es una uva de piel muy delicada, por lo que hay que trabajar con precaución para evitar exceso de borras que den sabores amargos y vegetales. El uso de la madera debe ser medido y debe utilizarse madera suave.
·         El Bonarda tiene un gran potencial enológico y en nuestro país se pueden lograr vinos excelentes en las diferentes regiones vitivinícolas. Tiene un perfil comercialmente atractivo, con un paladar dulce y frutado y baja graduación alcohólica, que es lo que busca hoy el mercado. Productos de este estilo y nivel ya se encuentran disponibles y de hecho comienzan a ser valorados en los principales mercados del mundo.
·         Argentina es prácticamente el único país capaz de producir Bonarda en escala, por lo que es un varietal sin competencia de otros países, lo que permite diferenciarse en los mercados.
·         La única forma de crear marca y desarrollar mercado para el Bonarda en el exterior, que es hoy aún muy pequeño, es generando un volumen significativo de marcas de Bonarda en alta gama, como para utilizar de punta de lanza e ir posicionando luego el resto de las gamas. Es necesario que las bodegas se animen a elaborar Bonarda de alta gama, y que algunas de las de mayor volumen tomen la delantera como abanderadas para lograr una masa crítica.
·         Es fundamental el trabajo conjunto. Que todos los actores del sector –desde la producción hasta los comunicadores-  se decidan a posicionar el Bonarda de Argentina y que se comunique esta decisión. Hay que trabajar en comunicar a los mercados que tenemos un varietal es excelente, único y que Argentina sabe elaborarlo muy bien. Hay que tener presencia en concursos, en acciones de promoción y en los medios especializados.
·         Algunos panelistas consideran que el Bonarda puede ser muy exitoso también como bi-varietal, acompañando otros varietales más conocidos a nivel mundial (Malbec, Cabernet, Syrah, Merlot), y que la dupla Malbec-Bonarda, podría ser una buena forma para introducir luego el varietal Bonarda puro.
·         Además del Malbec, es necesario ir construyendo nuevos pilares para sostener la vitivinicultura argentina. El desarrollo y posicionamiento del Bonarda, puede ser una de estas columnas. Una vez que el pilar esté construido, habrá que trabajar para evaluar si su potencial permite transformarlo o no en un gran pilar, como lo es el Malbec. En este punto, hay referentes que opinan que tiene potencial para alcanzar el éxito que tiene hoy el Malbec, y además creen que es un muy buen varietal para conquistar mercados de nicho (más pequeños y focalizados), por lo que es muy interesante su desarrollo para generar estos otros pilares para potenciar su desarrollo
·         La prensa internacional ya habla de Bonarda; y existen varios vinos Bonarda con muy buena puntuación en medios especializados (Wine Enthusiast, Wine Spectator, etc.). 
Luego de las disertaciones hubo un momento para preguntas y respuestas entre asistentes y expositores. Al  finalizar, se  degustaron vinos Bonarda de alta gama que recogieron excelentes críticas.
La organización del evento fue posible gracias al trabajo conjunto de las entidades organizadoras que trabajaron en conjunto con la Comisión de Evaluación de Vinos del Este (San Martin, Mendoza) y el Municipio de San Martín (Mendoza) y el auspicio de empresas que apoyan el desarrollo como Della Toffola.

Como conclusión diría que ha llegado el momento de coronar a los vinos Bonardas como íconos argentinos, al mismo nivel de los Malbec y Torrontés, con un plus: son nuestros de verdad, todo el know how del manejo en el viñedo y enológico es argentino. 

¡Salud!
Silvia Ramos de Barton
Directora
Twitter: @SilBarton

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