lunes, mayo 11, 2015

No va más… ¡Tinto el 27!

Buenos Aires
Apenas un número, una etiqueta, pero detrás hay otra historia de pasión por el vino que emociona e invita a seguir disfrutando de nuestra bebida nacional.
Escribe: Diego Migliaro / Mi Lado V


Hoy hace apenas 5 años desde que Nicolás Hurtak y Favio Garri conocieron a quien les abriría las puertas que los llevaría a cumplir el sueño del vino propio. Gustavo Brega, titular en la actualidad de la finca y bodega Cincuenta Quintales, ubicada en pleno corazón de Rivadavia (provincia de Mendoza), les ofrecía desarrollar su propia etiqueta, algo que ellos no habían creído jamás que fuera posible.  Aceptado el ofrecimiento, y de la mano de Marcos Gasparini, Nicolás y Favio se dispusieron a fraccionar una parcela de malbec cosecha 2010 proveniente de la finca Mundo Nuevo, también sita en Rivadavia. El resultado fueron 1008 litros de una partida que los entusiasmaba y concretaba ese sueño que ahora necesitaba un nombre.
Eligieron 27, mejor dicho, “XXVII”. Un homenaje en sí mismo al esfuerzo y la perseverancia que implica ver cómo un sueño se concreta para hacerse real, tan real que emociona. Por eso mismo, este nombre, este número, responde a una suerte de agradecimiento: ese es el día del nacimiento de Felicitas, la primera heredera de la familia, que vino a este mundo un día de abril de un ahora lejano 1994. Justo en ese año, en que su madre, Gladys, transitaba sus 27 años. La etiqueta, de esa forma, fue elegida para rendir tributo a este número que los marcó de por vida, y es que Felicitas llegaba luego de varios intentos para ser padres, cómo no recordarlo de esta forma. Pequeña producción y emprendimiento familiar, características de bodega boutique, pero sobre todo, respeto y pasión por el vino. Ese mismo vino que siempre ocupó un lugar de gran prestigio en la mesa familiar. Antiguamente, era el “Borgoña” la bebida emblema en las casas de Nicolás, de Favio y de la mayoría de los que nacimos en la Argentina del “vino fino”. Claro, luego llegó la “primer revolución” y comenzaron a aparecer los “varietales”, y todo cambió (para mejor). Bodega XXVII no se quedó con esa primera cosecha 2010, siguió buscando, mejorando y creciendo. Al año siguiente, obtuvieron 2000 litros, también de malbec, pero con mejores resultados. Tal es así, que se animaron a dar un primer salto horizontal, incorporando cabernet sauvignon a la línea. La finca elegida fue la misma y la cosecha la 2012.
XXVII Sauvignon Blanc 2013
Satisfechos con los resultados alcanzados con estos dos varietales tintos, se animaron con la búsqueda de una cepa blanca para ampliar una vez más la línea. Nuevamente su enólogo los orientó y acompañó hasta dar con un producto acorde a lo que estaban buscando. El resultado fue su primer Sauvignon Blanc, proveniente de una parcela del Valle de Uco, más precisamente, de Tupungato.
A los 3 varietales mencionados, se le suma una línea Reserva compuesta por un Malbec 2010 y un Blend de tintas que conjuga diferentes suelos y alturas: Bonarda (33%), Merlot (33%) y Malbec (34%).
Justamente, fue este Blend el que acompañó la charla mientras nos distendíamos en una mesa de la esquina palermitana de Trova Bar de Vinos (https://www.facebook.com/TrovaBar).
Nicolás, hablábamos de los varietales y contabas de tu “fanatismo” por el cabernet sauvignon, ¿recordás cuál fue la etiqueta o el estilo de vino que marcó esa inclinación?
B27: Claro, recuerdo perfectamente la etiqueta, y puedo confirmarte que proviene de La Estiba de Familia (de Bodega Arístides), un Cabernet Sauvignon de Los Árboles (Rivadavia, Mendoza). Recién me interiorizaba en las catas de vino, y me anotaba a cuanta degustación apareciera. Allí fue cuando descubrí que el cabernet sauvignon sería, y lo es, mi cepa favorita.
Durante estos 5 años han recorrido un corto pero intenso camino, ¿están en condiciones de decir que el sueño está cumplido?
B27: Podría decirte que parte del sueño está cumplido. Si bien etiquetar un vino con nuestra propia insignia ya es un hecho, sobre la marcha han aparecido nuevos caminos que nos conducen a intentar abordar otras bifurcaciones que nos conducen a otros sueños por cumplir. Hay quienes afirman que una vez que te has introducido en el mundo del vino, es muy difícil verse fuera de él, y esto que te comento lo confirma ampliamente. Aquí es donde me quiero quedar. 
Si quisiera comenzar a transitar un camino similar, hoy mirando atrás, ¿qué me recomendarían que NO hiciera? ¿Algún tropezón a evitar?
B27: Del camino recorrido todos aprendemos. En mi opinión, quizás hubiera esperado un tiempo para aumentar la línea de varietales y reserva. Hubiese aguardado a que XXVII se conozca por nuestra primera partida, Malbec 2010, para luego ahondar en otras y crecer paulatinamente.

Etiqueta en relieve para la línea XXVII Reserva
¿Qué planes les gustaría concretar a futuro como parte del proyecto?
B27: En el momento que creamos XXVII, jamás creímos poder llegar hasta acá. Hoy, si nos preguntas qué planes tenemos a futuro, te diría que nos encantaría expandirnos a nivel local e internacional para poder compartir la experiencia de cumplir un sueño a través del desarrollo de una marca de vino propia enraizada en una pasión. Pienso en la posibilidad de sentarme en un restaurant en otra parte del mundo y poder tomar un XXVII, y se me pone la piel de gallina. Sería una locura. Linda, claro. 
Hasta acá la historia y el presente de Bodega XXVII, el futuro se lo dejo a Nicolás y a Favio, pero sobre todo, a sus vinos… Seguramente tendrán mucho para contar.  Más info en www.bodegaveintisiete.com.ar¡Disfruten…! ¡Cheers!
Por: Diego Migliaro — @dmigliaro

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